lunes, 4 de noviembre de 2013

Jethro Tull - Thick as a Brick (1972)




Cara A
"Thick as a Brick, Part I" 22:40

1. Really Don't Mind / See There a Son Is Born
2. The Poet and the Painter
3. What Do You Do When the Old Man's Gone? / From the Upper Class
4. You Curl Your Toes in Fun / Childhood Heroes / Stabs InstrumentalCara B

Cara B
"Thick as a Brick, Part II" 21:06

5. See There a Man Is Born / Clear White Circles
6. Legends and Believe in the Day
7. Tales of Your Life
8. Childhood Heroes Reprise


Jethro Tull:
Ian Anderson - flauta, guitarra acústica, vocalista, violín, saxofón, trompeta
Martin Barre - guitarra eléctrica, laúd
Barriemore Barlow - percusión, timbales
John Evan - piano, órgano Hammond, clave
Jeffrey Hammond - bajo, voces




Aqualung y Benefit habían sido en cierto modo una pequeña concesión a la música que algunos miembros de la banda querían tocar. Tanto Martin Barre como Clive Bunker estaban escuchando la música de Mountain, Led Zeppelin o Cream. Ian Anderson tenía muy claro que no iba a tomar esa senda, entre otras cosas porque la competencia ahí era muy dura, además de que el afán por la experimentación, por el folk y por la música acústica le empujaba en otra dirección. Aunque siempre había huido de las etiquetas, Anderson empezaba a encontrar atractiva la idea de volcarse en el mundo del rock progresivo y de los discos conceptuales. Todo el mundo parecía querer un disco conceptual, hasta el punto de señalar a Aqualung como un disco concepto. Nada más lejos de la verdad según el propio Ian Anderson; sí que podía existir un vínculo entre algunas canciones de Aqualung, pero eso había sido algo casual y sin premeditar, si debemos creernos lo que él dijo, claro.



Así fue que Ian Anderson decidió dar a todos lo que querían, pero lo hizo con el humor que le caracterizaba. Thick as a Brick fue una sátira a esos discos pomposos y progresivos que aquí siempre conocimos como rock sinfónico. Los discos conceptuales estaban de moda, la discográfica pedía un disco así a la banda y Ian Anderson, que adoraba el humor de Monty Python, decidió darle al público lo que estaban pidiendo a gritos. Creó medio en broma medio en serio un disco que pilló desprevenidos tanto a los críticos como a los fans. Un ejercicio humorístico a medio camino entre el virtuosismo del jazz, el hard rock y el rock progresivo. Una demostración de la calidad musical y teatral (también en sus actuaciones en directo) de lo que la banda era capaz de crear. 



Y para lograrlo había venido confeccionando una banda a su imagen y semejanza, aunque para ello habría de dejar en el camino a compañeros de fatigas desde los primeros tiempos de Jethro Tull, como Mick Abrahams, Glen Cornick y Clive Bunker. En otras palabras, se rodeó de sus amigos de siempre, amigos en quienes poder confiar. Si nos fijamos atentamente vemos que la formación de esta etapa de Jethro Tull es casi la misma que la que formaron en sus años adolescente The Blades. Y es que la traición (en tiempos de This Was) que estuvo a punto de marginarle en su propio grupo y dar el liderazgo a Abrahams, marcaría a Ian Anderson hasta el punto de asegurarse bien de que Jethro Tull era y sería su banda y su proyecto, llegando a elegir a los miembros de la banda más por su carácter y forma de ser, que por sus cualidades como músicos. No hay más que ver la sustitución de un bajista genial como era Glen Cornick, por otro bajista tirando de mediocre a malo (aunque con el tiempo mejoraría bastante su técnica) como era su amigo de toda la vida, Jeffrey Hammond. Sin embargo la sustitución de Clive Bunker por Barriemore Barlow (otro amigo de juventud) fue mucho más acertada. Aún así la mayoría de fans estarían de acuerdo en que la mejor formación que tuvo Jethro Tull fue precisamente ésta, bajo la que se editaron joyas como el propio Thick as a Brick, A Passion Play, Warchild y Minstrell in the Gallery (sin olvidar la cuarta cara del Living in the Past).


En el libro “El Faro de Aqualung” (de Vicente Alvarez), se establece una analogía totalmente acertada y que comparto. Y es que Thick As A Brick sería al rock progresivo, lo mismo que El Quijote a los libros de caballerías.

Thick as a brick no es sólo una canción que ocupa dos caras de un disco. Son muchas canciones hábilmente unidas que comparten una cierta estructura común. Eso es lo que la hace fácil de escuchar y de asimilar. Su letra, aunque ambigua tiene un innegable humor que además la hace divertida. Y todo ello presentado en un envoltorio perfecto, un periódico creado por los miembros de la banda y que les llevó más tiempo de recrear que el propio disco, que se grabó en tan sólo dos semanas, tal como recuerda Ian Anderson: "Yo llegaba con una idea básica. Entonces la tocaba con la guitarra acústica o se la comentaba a los chicos en términos de progresión de acordes. A veces yo tenía una idea incompleta o dudosa, pero hacía ver a los demás que estaba bien y que podía funcionar. Hasta que no veía la reacción del grupo no decidía el camino a seguir. Otras veces ellos tenían sus propias ideas sobre cómo se podían hacer los arreglos. Así es como se suponía que tenía que ser: una mezcla de aportaciones de gente distinta". Una mezcla de aportaciones de toda la banda, así es como se logró facturar esta obra maestra.

Ya en primera plana podemos ver al supuesto autor de la letra, Gerald Bostock, acompañado de sus estrafalarios progenitores y de una adolescente un poco subida de tono, que pretende que el niño que espera en su vientre es hijo del pequeño Bostock, un genio de tan solo ocho años, a quien para colmo de males la sociedad literaria que promociona el concurso, SLAG (escoria), le  ha descalificado y le quitan el premio concedido por su poema, como consecuencia de las quejas recibidas y de su precaria salud mental. Única explicación para la aberración que ha escrito, el poema Thick as a Brick. El resto del periódico es un cúmulo de bromas en la más pura línea Monty Python, con los miembros de la banda como protagonistas de la mayoría de ellas.

Aquí podemos leer en castellano e ingés la letra del poema.

Evidentemente Gerald Bostock no existe, es otro de esos personajes tras los que Ian Anderson se escudó para dar rienda suelta a su imaginación, del mismo modo que lo fueron Aqualung antes y lo serían Ray Lomas en Too Old To Rock'n'roll Too Young To Die. La faceta teatral y humorística del grupo aparece por todas partes ya, desde la música y la letra hasta el envoltorio. Y aparecería también en la gira de presentación del Thick as a Brick. Gira de la que por desgracia aún no ha aparecido ningún video que merezca la pena publicar, pero sí algún que otro material de interés que circula por la red y por Youtube (eso sí, con una calidad pésima de imagen y sonido).

Thick as a Brick, 1976, Subtitulado


Wolverhampton Live Bootleg (1972)

Para muchos fans Thick as a Brick es el mejor disco de Jethro Tull. Durante mucho tiempo he pensado del mismo modo y mis preferencias parecían inclinarse cuando hacia el Thick as a Brick cuando hacia el Aqualung. Pero con el tiempo cada vez he empezado a ver Aqualung como un álbum mucho más completo y más logrado, un disco más crudo y auténtico, sin la pompa que a veces hace del Thick as a Brick un disco un poco artificial, aunque no tanto como lo llegaría a ser el incomprendido A Passion Play, su tercer gran obra maestra, que sería vapuleada sin piedad y de un modo demasiado injusto por la crítica, pero eso es otra historia.




Temas del bootleg Wolverhampton Live (1972)


Creo que el mejor modo de conocer un poco más el Thick as a Brick es escuchar también (aunque sea en mala calidad merece la pena) alguno de los conciertos que se tocaron durante la gira de presentación del álbum, allá por 1972. Así que aquí va esta joya, Live at the Wolverhampton Civic Hall, perteneciente al tour de presentación del Thick as a Brick. (Enlace al bootleg).






__________: Creando el disco :__________


Creando el Thick as a Brick, parte 1




Creando el Thick as a Brick, parte 2

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 Thick as a Brick (edición 40 aniversario)                   Wolverhampton bootleg, disc 1, 1972   

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martes, 29 de octubre de 2013

Alquin - Marks / Mountain Queen (1972 - 1973)

Alquin - Marks (1972)

Alquin - Mountain Queen (1973)
En 1968 unos estudiantes en Delft (Holanda) crean un grupo al que llaman 'Thresold Fear' y con el que tocan principalmente rhytmn and blues. El grupo está formado en 1970 por Hein Mars (bajo, voz), Job Tarenskeen (voces, saxo, percusión), Ronald Ottenhof (saxo, flauta), Ferdinand Bakker (guitarra, voz, teclados), Dick Franssen (teclados) y Bart Terlaak (batería).

A finales de 1971 el grupo cambia de batería: Terlaak se va y Pal Westrate entra. En febrero de 1972 se cambian el nombre a Alquin y consiguen contrato con Polydor para dos lps y cuatro sencillos. De este modo graban su primer trabajo, 'Marks', producido por Hans Van Oosterhout, que también sería productor de Supersister. El álbum es principalmente una mezcla de rock y jazz con influencias clásicas, creando un "rock sinfónico" bastante elaborado y con un cierto colorido a jazz rock melódico.
La popularidad de la banda crece a pasos agigantados durante el año de 1973, sobre todo en su país natal Holanda y llegando a ser elegidos como la mejor banda por la Oor Magazine. Alquin se va de gira por Gran Bretaña en abril y mayo (realizan 17 actuaciones) en lugares como la Universidad de Liverpool, Cavern Club, Greyhound y Marquee Club. También tocan en vivo en el popular programa de televisión 'The Old Grey Whistle Test'.
También en Londres, en el DeLane Lea Studio's, con la ayuda del productor Derek Lawrence (también fue productor de bandas como Deep Purple o Wishbone Ash). Para la mayoría de amantes del rock progresivo y del rock en general este será el mejor disco que registrarán en toda su carrera.


En 1974 y ya con el renombre grabado a pulso gracias a sus dos discos grabados, realmente dos muy buenos trabajos, realizan giras por Alemania, Inglaterra y telonean a The Who por Francia.
Ese año también graban un tercer álbum con el añadido de Michel Van Dijk (que cantó con Brainbox y Ekseption) 'Nobody can wait forever'. El disco se grabó en diciembre en los Rockfield Studios y fue producido por Roger Bain. La música de Alquin sufre cambios, el disco es mucho menos progresivo, las canciones más cortas, mas pesadas e incluso funkys por momentos. Con este disco comenzó el declive de Alquin. Pienso que tomaron un rumbo equivocado y la frescura, originalidad y calidad de sus dos primeros trabajos se pierde. La música se vuelve previsible, ordinaria y carente de cualquier vínculo con sus dos primeros discos. Así es que desde mi punto de vista, Alquin emergió con su primer álbum, 'Marks', con el segundo llegarían a su máximo nivel creativo y con el tercero caerían en el olvido.


La banda siguió tocando y grabó algún disco más hasta 1976 y con la llegada del nuevo milenio volverían a reunirse.

Sus primeros dos trabajos han sido reeditados con una gran calidad de sonido por Esoteric Recordings (como casi todo lo que hace este sello), pero también existe una edición de Polydor que contiene los dos discos en un solo CD.

Marks / Mountain Queen (edición de Polydor)
Boxset/Recopilación editada en 1990

Marks-> 1. Oriental journey (4:22) 
2. The least you could do is send me
some flowers (2:25) 
3. Soft Royce (6:57) 
4. I wish I could (11:27) 
5. You always can change (3:04) 
6. Marc's occasional Showers (3:21) 
7. Catharine's wig (2:31) 
 Mountain Queen-> 8. The dance (13:00) 
9. Soft-eyed woman (2:38) 
10. Convicts of the air (3:50) 
11. Mountain queen (14:45) 
12. Don and Dewey (1:27) 
13. Mr. Barnum's Jr's magnificient and fabulous city (8:25)

Duración: 78:46


Alquin

- Ferdinand Bakker / guitar, keyboards, vocals
- Dick Franssen / keyboards 
- Ronald Ottenhoff / saxes, flute 
- Hein Mars / bass 
- Job Tarenskeen / percussion, vocals 
- Paul Westrate / drums

Merece la pena, y mucho, hacerse con estos dos discos en sus ediciones de Esoteric Recordings. Primero porque son dos discos extraordinarios, en los que se combinan estilos tan diferentes como el día y la noche, repletos de sombras y luces y sin abandonar nunca la calidad que caracteriza la primera época de esta banda. Encontraremos desde el más auténtico sabor jazz pop y jazz rock con coloraciones típicas de la escena Canterbury, pasando por un rock sinfónico en la línea de las mejores bandas británicas, repleto de influencias que abarcan desde la música clásica hasta el hard rock. Impresionantes melodías de guitarras y flautas, increíbles ritmos a cargo de saxofones y secciones rítmicas, vertiginosos violines (en algunos momentos de Marks) y un grupo perfectamente conjuntado que nos asombra con dos discos a cual mejor (a mí me resultaría muy difícil elegir uno por encima de otro). Eso sí, dale tiempo y escucha estos discos con calma. La buena música no siempre tiene que ser fácil de escuchar de buenas a primeras, aunque lo que aquí nos encontramos es bastante fácil de asimilar, tanto por su similitud con bandas como Caravan, Egg o Hatield and the Norh, como por ser una de las mejores bandas progresivas de los primeros setenta. Seguramente te encantará con la belleza de sus canciones.
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domingo, 27 de octubre de 2013

Lou Reed, la muerte de un icono


Adiós a Lou Reed




Hace aún unos pocos días me acordaba de este genio y poeta que se dedicó a la música. Una figura que se despide de nosotros, pero que se puede ir satisfecho por el legado que nos deja. Lou Reed siempre ha sido un músico controvertido, con letras depresivas y con una obsesión continua por narrar historias de los personajes más oscuros y marginales. Tenía 71 años, así que se puede decir que ha vivido intensamente y ha dejado una huella imborrable en aquellos que crecimos con su música y con sus canciones. Desde la mítica Velvet Underground hasta sus primeros discos en solitario. Discos como Transformer, Berlin, Rock'n'roll Animal o Coney Island Baby, entre otros grandes y maravillosos discos. Y es que cada uno tendrá sus temas favoritos, incluso habrá quien nunca haya soportado su música. Pero tanto si te gustaba como si no, la música de Lou Reed ha sido y siempre será grande. Hemos tenido la suerte de escucharla durante años y podremos seguir disfrutando de ella durante muchos más, porque la leyenda no ha hecho más que comenzar.


Perfect Day  (uno de los mejores temas que jamás se han editado)

Fue en los primeros años setenta, más concretamente en 1972 cuando Lou Reed sorprendió al mundo con la publicación de su gran obra maestra, Transformer. A este disco pertenecen joyas como Vicious, A Perfect Day y Walk on the Wild Side. Este es su mejor disco desde entonces y el que lanzó su carrera hasta el punto de convertirlo en un abanderado de la música glam rock, junto con David Bowie. Después vendrían joyas como Berlin, considerado por él mismo como el disco más deprimente de la historia de la música. Eso era exactamente lo que se proponía cuando lo hizo, llevar las historias de la cara oculta de un mundo en el que no era oro todo lo que relucía. Un mundo oscuro en el que convivían prostitutas con drogadictos, travestis, alcohólicos, vagabundos. Un mundo real que puebla las noches de las grandes ciudades y que él decidió mostrar en su faceta más cruda y poética al mismo tiempo, y lo hizo en sus mejores discos, desde Transformer hasta Coney Island Baby.
Después vendrían más trabajos y colaboraciones, entre las que encontramos grandes discos como The Blue Mask y New Sensations. Pero fue en 1989 cuando volvió a la primera plana de la música con un trabajo excelente y con un nivel compositivo similar al de sus mejores tiempos. Hablo de la publicación de New York, otro retrato oscuro e impactante de la ciudad que nunca duerme.
Desde entonces el nivel de Lou Reed ha tenido muchos altibajos, con cosas malas y otras no tanto, pero la gloria de los primeros tiempos nunca volvió.



             Men of Good Fortune 



Adiós Lou, recordando algunas inolvidables canciones y poemas que nos dejaste.



El resurgir de Jethro Tull






Jethro Tull parece estar de moda últimamente, o al menos su discográfica se empeña en publicitar un poco más que de costumbre a la que fue una de las mejores bandas de la historia del rock.


Libros nuevos y reediciones dedicadas a su 40 aniversario parecen suficiente de momento para que los fans de la banda podamos estar satisfechos.


Y no es para menos, la edición CD + DVD + Libro a todo color del Thick as a Brick es una auténtica joya. Lo mismo se puede decir de las collector's edition de Aqualung, Stand Up y supongo que la de Benefit, que se edita esta semana, será igual de interesante, más aún si te gusta el vinilo.




Si a esto unimos la promesa de un disco nuevo y más rockero que de costumbre, algo que Ian Anderson ha prometido editar el año próximo, lo que supondría la posibilidad de una gira por España en breve. Así pues, ¿que más se puede pedir? Pues un buen libro escrito desde la perspectiva de un fan y no de un crítico musical. Algo así como "El faro de Aqualung", un buen libro muy interesante y con fotografías de la colección personal de Ian Anderson.











Y si además tenemos la This is Rock del mes de octubre para satisfacer nuestro afán fetiche, con una magnífica portada de Ian Anderson y con interesantes artículos, entre los que destacan, como no, los dedicados a Jethro Tull y también a la grabación Unplugged de Eric Clapton.

JETHRO TULL