martes, 12 de noviembre de 2013

Pink Floyd - The Piper At The Gates Of Dawn (1967)

Álbum de estudio, editado en 1967

Temas:
1. Astronomy Domine (4:12)
2. Lucifer Sam (3:07)
3. Matilda Mother (3:08)
4. Flaming (2:46)
5. Pow R. Toc H. (4:26)
6. Take Up Thy Stethoscope And Walk (3:05)
7. Interstellar Overdrive (9:41)
8. The Gnome (2:13)
9. Chapter 24 (3:42)
10. Scarecrow (2:11)
11. Bike (3:21)

Duración: 41:52


Pink Floyd

- Syd Barrett / guitarra, voces
- Nick Mason / batería
- Roger Waters / bajo, voces
- Richard Wright / órgano, piano

_____________________________________________________


Pink Floyd se formó a finales de 1965, con Roger Keith (Syd) Barrett, George Roger Waters, Richard Wright y Nicholas Mason. Syd Barrett, Roger Waters y un amigo de éstos (que casualmente enseñó a tocar la guitarra a Syd) llamado David Gilmour, provenían de la escuela superior de Cambridge. Tras abandonar Cambridge Barrett se dedicaba a intentar pintar en la escuela de arte de Camberwell (Londres), al mismo tiempo que aprendía a tocar la guitarra de la mano de Gilmour. Por otra parte Roger Waters también se había cambiado de aires a Londres, donde cursaba arquitectura. Allí conoció a Nick Mason y Rick Wright: los tres descubrieron que tenían muchas cosas en común, entre ellas la música. Formaron una banda llamada 'Sigma 6', con un Wright que ya tocaba el armonio, el piano, el clavicémbalo y el violonchelo. Mason además de ser un buen timpanista, tenía dinero para adquirir el material que el grupo necesitaba. Tras varios nombres distintos los tres (con Waters como bajo eléctrico, Wright a los teclados y Mason a la batería) reclutaron un guitarrrista de jazz llamado Bob Klose, además de Syd Barrett, amigo de Waters.

El grupo se llamó Pink Floyd Sound (idea de Barrett, que recortarían después a Pink Floyd) y fue el resultado de unir los nombres de dos bluesmen, Pink Anderson y Floyd Council. Bob Klose abandonaría el grupo debido a sus ideas musicales totalmente opuestas a las de Barrett, quedando éste como único guitarrista del grupo. Obtuvieron contrato para tocar todos los sábados en el Marquee, en una serie de actuaciones bautizadas con el nombre de 'Spontaneous Underground'. Realizaban una especie de rythmn and blues con partes instrumentales donde experimentaban con nuevos sonidos y texturas, apoyándose en el feedback (distorsión) de los nuevos amplificadores. Conocieron a Joel y Toni Brown, dos americanos vinculados al movimiento psicodélico californiano, y juntos crearon un rudimentario sistema de luces y proyecciones a color para sus actuaciones. De este modo se labraron una gran reputación dentro del movimiento underground y psicodélico.

Publicaron su primer single, Arnold Layne, con Columbia (Emi). Este primer tema narraba las andanzas de un muchacho que se dedicaba a robar lencería femenina. La canción fue considerada obscena y prohibida en muchas emisoras de radio. Mientras tanto siguieron experimentando con el sonido en sus actuaciones en vivo, instalando altavoces al fondo de las salas y creando una primera versión del sonido cuadrafónico, que sería en adelante característica común de sus actuaciones y su marca de fábrica.



Publican un segundo single en junio de 1967, See Emily Play, que entró en las listas de éxitos y llegó hasta el puesto seis.

En agosto de ese año aparece su primer álbum, The piper at the gates of dawn, título extraído de uno de los textos underground más populares (The Wind in the Willows, de Kenneth Graheme), donde el liderazgo de Syd Barrett sobre el resto resulta evidente, componiendo sólo o en compañía diez de los once temas del álbum, con la excepción de un tema compuesto por Waters. Aquí están dos de los temas más importantes de la primera época de Pink Floyd, Astronomy Domine e Interstellar Overdrive.

En octubre de 1967 Pink Floyd inicia su primera gira por los Estados Unidos, difundiendo la psicodelia británica a un público asombrado que los acogió con fervor. Barrett era el ídolo y el foco de atención, con una presencia en el escenario llevada al límite con la continua ingesta de dosis de LSD. 

El abuso del LSD y el comportamiento excéntrico de Barrett estaba haciendo cada vez más difícil la convivencia con el resto de la banda. Así fue que su precaria salud mental obligó a todos a una decisión difícil. Buscaron (de acuerdo con Barrett) una solución temporal, que fue la entrada de un quinto miembro como su sustituto. De este modo David Gilmour vino providencialmente a salvar la situación, entrando como quinto miembro de la banda y haciéndose cargo de las guitarras, mientras Syd Barrett se recuperaba. Al fin y al cabo todo quedó entre amigos y se suponía que era una solución a corto plazo.

Los Pink Floyd de la era Barrett había sido un grupo de dos caras: por un lado estaba su cara más underground y psicodélica. Por la otra su lado más pop y en apariencia más comercial. Sin embargo Pink Floyd decidió darle la espalda a esta segunda cara, en principio más atractiva y rentable, reservándose totalmente para la creación de álbumes de un tipo más subterráneo y creando ese sonido que ha ido evolucionando con el paso de los años y que han hecho de Pink Floyd una banda rápidamente reconocible y característica.

Pink Floyd en una de sus típicas actuaciones (Astronomy Domine con subtítulos en español)

The Piper at The Gates of Dawn es por méritos propios uno de los discos más importantes de la historia. Fue uno de los discos precursores del movimiento tanto psicodélico como progresivo, aunando experimetación y combinando géneros musicales como el pop, rock y folk. Al principio la crítica fue fría con este disco, pero el paso del tiempo lo ha colocado donde debe estar, entre los grandes discos tanto de Pink Floyd como del rock en general. Algunos comentarios (extraídos de la wiki) sobre este disco nos ayudan a comprenderlo un poco mejor: George Starostin afirmó de él que es "La Biblia Astral de la Psicodelia. Muy jodido, muy prendido. Escúchalo bajo tu propio riesgo". En New Musical Express, sobre la versión de 40 años de aniversario, escribieron que "Incluye dos singles de Barrett, censurados, no incluidos en el álbum original: "Arnold Layne" y "See Emily Play", que son tan buenos como cualquier cosa que los Beatles hayan grabado, mientras 'Arnold Layne' causó furor cuando fue censurada en la radio, ya que sus letras hablaban de un travesti que robaba lencería femenina". Sobre esto, Pitchfork comentó que "Mientras The Beatles ejercían control absoluto en las herramientas del estudio, Pink Floyd usaba el estudio para perder el control". Los mismos también dijeron "Mientras la mayoría de los discos del Verano del Amor eran positivos y unían, Piper era fracturado y terrorífico".


           
Interstellar Overdrive





Syd Barrett y Pink Floyd (Parte 2, Parte 3, Parte 4, Parte 5)



jueves, 7 de noviembre de 2013

Frank Zappa - The Grand Wazoo (1972)




Álbum de estudio editado en 1972

Edición en vinilo:
1. For Calvin (And His Next Two Hitch-Hikers) (6:06)
2. The Grand Wazoo (13:20)
3. Cletus Awreetus-Awrightus (2:57)
4. Eat That Question (6:42)
5. Blessed Relief (8:00)

Duración: 37:03

Edición en CD:
1. The Grand Wazoo (13:20)
2. For Calvin (And His Next Two Hitch-Hikers) (6:06)
3. Cletus Awreetus-Awrightus (2:57)
4. Eat That Question (6:42)
5. Blessed Relief (8:00)

Duración: 37:03



La primera vez que me senté a escuchar un disco de Frank Zappa no sentía mucho interés por el jazz ni por el jazz rock y no sé que esperaba encontrarme, pero no me gustó. Mi error fue no escucharlo pacientemente y pasear la aguja de tema en tema hasta que volví a guardar el disco en la carpeta. Y ahí se volvió a quedar durante años. 

Sin embargo con el paso del tiempo aprendí a tomarle el gusto (demasiado) y para mí este es uno de los mejores discos de Zappa. Tal vez para iniciarse en el universo musical de este genio sea mejor su trabajo más conocido, Hot Rats, pero ahora mismo siento una especial predilección por este fantástico álbum. Aquí nos encontramos con uno de los trabajos más jazzísticos de Zappa y con una numerosa banda repleta de músicos prodigiosos que bordan uno de los mejores discos de la época. Presenta una alineación de 21 músicos, muchos de los cuales nunca más volverían a tocar junto a Zappa. 

Un extra es el texto que cuenta la historia de esos dos ejércitos que en Roma combatían cada lunes, uno de ellos comandado por Cletus Awreetus. El texto incluido en el disco, pleno de humor, acude al rigor científico aportando datos irrelevantes que detallan hechos ficticios al grado de convertirlos en ciertos. Esta técnica narrativa hace de la obra una verdadera experiencia conceptual y ha influido en alumnos de Zappa, como F. Steel, para desconcertar y enfurecer a algunos oyentes. Algunos estudiosos dicen que Zappa narra en este disco la batalla de Gargantúa y Picrocle, basándose en la tradición oral francesa que asegura que en esa batalla se usaron instrumentos musicales en vez de armas, tal como se aprecia en la portada, una ilustración de Cal Schenkel.


Como decía, 'The Grand Wazoo' es un excelente ejercicio de jazz rock interpretado por una big band un tanto atípica. La música fluye entre texturas puramente orquestales y grandes adornos, donde predominan los instrumentos de viento, con otros mucho más típicos del jazz rock de guitarras duras, baterías pesadas y bajos eléctricos. El ritmo sobre el que la música se va construyendo es prácticamente el mismo de principio a fin, pero las distintas variaciones que lo envuelven le dan la variedad necesaria. 'For Calvin' es tal vez el tema más excitante y en él se incluyen, seguramente, los mejores momentos del álbum. Un blues con un extraño canto inicial que irá desembocando en un jazz disonante y cercano al free jazz, pero manteniendo siempre la coherencia dentro de una cierta complejidad. 'Cletus Awreetus-Awrightus' es otro número clásico de jazz de esta big band atípica, tres minutos intensos y extravagantes. 'Eat That Question', una exploración de las tendencias mas duras del jazz rock y otro de los mejores temas de este álbum. 'Blessed Relief' finaliza el disco y lo hace con un sonido mucho más relajado, con suaves melodías. Así pues una obra maestra de Frank Zappa, y como casi todos sus discos, para escuchar con la mente abierta y no apto para incursiones desprevenidas.




Frank Zappa - The Grand Wazoo (1972)  Completo






Frank Zappa Live- Cosmik Debris, del álbum Apostrophe



Frank Zappa - Live in Stockholm 1973 - 



La guerra del volumen




¿Suena mejor un CD que un vinilo? Depende. Normalmente y si se aprovechasen al máximo las posibilidades que cada formato ofrece, un CD sonaría mucho mejor que un vinilo. Pero no es así. Y ¿por qué? Creo que este tema interesa a mucha gente (o debería interesarles) que disfruta de la música. También trata de ofrecer una explicación a la tontería de las remasterizaciones sin ton ni son. Y es que la inmensa mayoría de remasterizaciones digitales, lo único que consiguen es deteriorar cada vez más el sonido de un disco. ¿Porqué suena cada vez peor la música? La explicación que viene a continuación está extraída de diversos artículos de la red, sobre todo del blog TodoVinilo.

A veces uno se asombra de que discos de vinilo de los años 50 y 60 como por ejemplo las grabaciones de Blue Note (y eso que contienen cierta compresión) suenen tan bien como lo hacen. Y es que el secreto está en la forma en que se graban, y no en si es un vinilo o un CD. Importa mucho más la calidad de la grabación que el soporte sobre el que se graba.

La música que escuchamos hoy en día no es nada más que ruido con ritmo. Y esto no es así porque la música sea mala. Es así porque carece de rango dinámico. A continuación leeréis un texto escrito por Bob Speer. Una lectura totalmente recomendada para quien se sienta amante de la música y disfrute de ella más allá del simple acompañamiento musical. Pero, ¿qué es el rango dinámico?

Rango dinámico es la diferencia entre los sonidos más suaves y los más fuertes que podemos oir. O, por decirlo de otro modo, es la diferencia entre los sonidos más leves y más potentes en una grabación. El rango dinámico se mide en decibelios (dB). El rango dinámico típico para una grabación de cassette está alrededor de los 60 dB, mientras que en las grabaciones digitales actuales (CDs) puede alcanzarse un rango dinámico de 96 dB. Comparad esto con los 120 dB o más que se dan en las actuaciones en vivo. Cuando la música no tiene rango dinámico, pierde la pegada, la emoción y la claridad. Durante años, hemos intentado recrear las emociones de una actuación en vivo, intentando mantener un rango dinámico lo más amplio posible. Esto siempre ha sido difícil con la grabación analógica. Teníamos que situar las señales más débiles por encima del umbral de ruido, mientras manteníamos las señales fuertes por debajo del nivel de distorsión. Para evitar que las señales débiles quedasen enterradas en el ruido de cinta, había que grabarlas al mayor nivel posible. Y para evitar la distorsión de las señales fuertes, teníamos que comprimirlas, resultando en un rango dinámico reducido. A medida que pasaron los años, se hicieron muchas mejoras en la tecnología de grabación de cinta. Esto, junto con los sistemas de reducción de ruido, ayudó a mejorar el rango dinámico de las grabaciones, pero todavía existían limitaciones. Un buen día, asistimos al nacimiento de una nueva tecnología, llamada grabación digital. ¡Guau! Ahora, con un rango dinámico superior a 90 dB, nuestras grabaciones podían rivalizar con las actuaciones en directo. Bueno, en teoría. 

La industria musical tenía otros planes. En vez de usar esta nueva tecnología para tomar ventaja de su rango dinámico, la industria musical fue en la dirección opuesta. Decidieron que "más alto es mejor". De repente, nos encontramos en una carrera para ver qué CD sonaba más alto. Y la única manera de hacer que los CDs sonasen más alto era comprimir la señal más y más. Y aquí es donde estamos hoy. Todo el mundo intenta hacer que su CD suene más alto que ningún otro. La palabra que se utiliza para este proceso es "hot" (caliente). Sí, la música de hoy se graba "hot". El resultado neto: ruido con ritmo. 



 Nuestra música hoy en día no tiene vida. No hay emoción ni textura, y sin duda no hay razones para comprarla. Los jóvenes aceptan este sonido "hot" porque es todo lo que conocen. No se les ha mostrado la música que suena realmente "musical". No puedo creer lo que hemos hecho a nuestra música; de algún modo hemos permitido que la radio, con su respuesta en frecuencia y rango dinámico limitados, se haya convertido en el modelo de cómo deben sonar las cosas. Queremos que los CDs que compramos suenen como en la radio. ¿Qué ha pasado con la recreación de las emociones de un concierto en vivo? ¿Es posible que hayamos avanzado en tecnología, yendo hacia atrás en nuestra forma de pensar? No necesitamos tecnología digital para crear el sonido "hot"; podríamos haberlo hecho con las grabaciones analógicas, igual de fácil. 





Y para terminar un pequeño repaso al CD desde los 80 hasta la actualidad por medio de los discos de Iron Maiden. Se puede observar cómo a finales de los 90 la compresión comienza a ser excesiva, la nitidez, brillantez y detalle de los discos ochenteros no tiene nada que ver con la engorrosa producción de sus últimas obras.

Este vídeo explica (aunque en inglés todo queda bien claro) que es lo que se hace en las actuales remasterizaciones y porqué parecen sonar mejor. Aunque la verdad es bien distinta.



Extracto del blog de Stormy Mondays que nos detalla el problema y engaño de las remasterizaciones.

Si deseas más información sobre el tema puedes ojearlo en la wikipedia, aquí.





lunes, 4 de noviembre de 2013

Jethro Tull - Thick as a Brick (1972)




Cara A
"Thick as a Brick, Part I" 22:40

1. Really Don't Mind / See There a Son Is Born
2. The Poet and the Painter
3. What Do You Do When the Old Man's Gone? / From the Upper Class
4. You Curl Your Toes in Fun / Childhood Heroes / Stabs InstrumentalCara B

Cara B
"Thick as a Brick, Part II" 21:06

5. See There a Man Is Born / Clear White Circles
6. Legends and Believe in the Day
7. Tales of Your Life
8. Childhood Heroes Reprise


Jethro Tull:
Ian Anderson - flauta, guitarra acústica, vocalista, violín, saxofón, trompeta
Martin Barre - guitarra eléctrica, laúd
Barriemore Barlow - percusión, timbales
John Evan - piano, órgano Hammond, clave
Jeffrey Hammond - bajo, voces




Aqualung y Benefit habían sido en cierto modo una pequeña concesión a la música que algunos miembros de la banda querían tocar. Tanto Martin Barre como Clive Bunker estaban escuchando la música de Mountain, Led Zeppelin o Cream. Ian Anderson tenía muy claro que no iba a tomar esa senda, entre otras cosas porque la competencia ahí era muy dura, además de que el afán por la experimentación, por el folk y por la música acústica le empujaba en otra dirección. Aunque siempre había huido de las etiquetas, Anderson empezaba a encontrar atractiva la idea de volcarse en el mundo del rock progresivo y de los discos conceptuales. Todo el mundo parecía querer un disco conceptual, hasta el punto de señalar a Aqualung como un disco concepto. Nada más lejos de la verdad según el propio Ian Anderson; sí que podía existir un vínculo entre algunas canciones de Aqualung, pero eso había sido algo casual y sin premeditar, si debemos creernos lo que él dijo, claro.



Así fue que Ian Anderson decidió dar a todos lo que querían, pero lo hizo con el humor que le caracterizaba. Thick as a Brick fue una sátira a esos discos pomposos y progresivos que aquí siempre conocimos como rock sinfónico. Los discos conceptuales estaban de moda, la discográfica pedía un disco así a la banda y Ian Anderson, que adoraba el humor de Monty Python, decidió darle al público lo que estaban pidiendo a gritos. Creó medio en broma medio en serio un disco que pilló desprevenidos tanto a los críticos como a los fans. Un ejercicio humorístico a medio camino entre el virtuosismo del jazz, el hard rock y el rock progresivo. Una demostración de la calidad musical y teatral (también en sus actuaciones en directo) de lo que la banda era capaz de crear. 



Y para lograrlo había venido confeccionando una banda a su imagen y semejanza, aunque para ello habría de dejar en el camino a compañeros de fatigas desde los primeros tiempos de Jethro Tull, como Mick Abrahams, Glen Cornick y Clive Bunker. En otras palabras, se rodeó de sus amigos de siempre, amigos en quienes poder confiar. Si nos fijamos atentamente vemos que la formación de esta etapa de Jethro Tull es casi la misma que la que formaron en sus años adolescente The Blades. Y es que la traición (en tiempos de This Was) que estuvo a punto de marginarle en su propio grupo y dar el liderazgo a Abrahams, marcaría a Ian Anderson hasta el punto de asegurarse bien de que Jethro Tull era y sería su banda y su proyecto, llegando a elegir a los miembros de la banda más por su carácter y forma de ser, que por sus cualidades como músicos. No hay más que ver la sustitución de un bajista genial como era Glen Cornick, por otro bajista tirando de mediocre a malo (aunque con el tiempo mejoraría bastante su técnica) como era su amigo de toda la vida, Jeffrey Hammond. Sin embargo la sustitución de Clive Bunker por Barriemore Barlow (otro amigo de juventud) fue mucho más acertada. Aún así la mayoría de fans estarían de acuerdo en que la mejor formación que tuvo Jethro Tull fue precisamente ésta, bajo la que se editaron joyas como el propio Thick as a Brick, A Passion Play, Warchild y Minstrell in the Gallery (sin olvidar la cuarta cara del Living in the Past).


En el libro “El Faro de Aqualung” (de Vicente Alvarez), se establece una analogía totalmente acertada y que comparto. Y es que Thick As A Brick sería al rock progresivo, lo mismo que El Quijote a los libros de caballerías.

Thick as a brick no es sólo una canción que ocupa dos caras de un disco. Son muchas canciones hábilmente unidas que comparten una cierta estructura común. Eso es lo que la hace fácil de escuchar y de asimilar. Su letra, aunque ambigua tiene un innegable humor que además la hace divertida. Y todo ello presentado en un envoltorio perfecto, un periódico creado por los miembros de la banda y que les llevó más tiempo de recrear que el propio disco, que se grabó en tan sólo dos semanas, tal como recuerda Ian Anderson: "Yo llegaba con una idea básica. Entonces la tocaba con la guitarra acústica o se la comentaba a los chicos en términos de progresión de acordes. A veces yo tenía una idea incompleta o dudosa, pero hacía ver a los demás que estaba bien y que podía funcionar. Hasta que no veía la reacción del grupo no decidía el camino a seguir. Otras veces ellos tenían sus propias ideas sobre cómo se podían hacer los arreglos. Así es como se suponía que tenía que ser: una mezcla de aportaciones de gente distinta". Una mezcla de aportaciones de toda la banda, así es como se logró facturar esta obra maestra.

Ya en primera plana podemos ver al supuesto autor de la letra, Gerald Bostock, acompañado de sus estrafalarios progenitores y de una adolescente un poco subida de tono, que pretende que el niño que espera en su vientre es hijo del pequeño Bostock, un genio de tan solo ocho años, a quien para colmo de males la sociedad literaria que promociona el concurso, SLAG (escoria), le  ha descalificado y le quitan el premio concedido por su poema, como consecuencia de las quejas recibidas y de su precaria salud mental. Única explicación para la aberración que ha escrito, el poema Thick as a Brick. El resto del periódico es un cúmulo de bromas en la más pura línea Monty Python, con los miembros de la banda como protagonistas de la mayoría de ellas.

Aquí podemos leer en castellano e ingés la letra del poema.

Evidentemente Gerald Bostock no existe, es otro de esos personajes tras los que Ian Anderson se escudó para dar rienda suelta a su imaginación, del mismo modo que lo fueron Aqualung antes y lo serían Ray Lomas en Too Old To Rock'n'roll Too Young To Die. La faceta teatral y humorística del grupo aparece por todas partes ya, desde la música y la letra hasta el envoltorio. Y aparecería también en la gira de presentación del Thick as a Brick. Gira de la que por desgracia aún no ha aparecido ningún video que merezca la pena publicar, pero sí algún que otro material de interés que circula por la red y por Youtube (eso sí, con una calidad pésima de imagen y sonido).

Thick as a Brick, 1976, Subtitulado


Wolverhampton Live Bootleg (1972)

Para muchos fans Thick as a Brick es el mejor disco de Jethro Tull. Durante mucho tiempo he pensado del mismo modo y mis preferencias parecían inclinarse cuando hacia el Thick as a Brick cuando hacia el Aqualung. Pero con el tiempo cada vez he empezado a ver Aqualung como un álbum mucho más completo y más logrado, un disco más crudo y auténtico, sin la pompa que a veces hace del Thick as a Brick un disco un poco artificial, aunque no tanto como lo llegaría a ser el incomprendido A Passion Play, su tercer gran obra maestra, que sería vapuleada sin piedad y de un modo demasiado injusto por la crítica, pero eso es otra historia.




Temas del bootleg Wolverhampton Live (1972)


Creo que el mejor modo de conocer un poco más el Thick as a Brick es escuchar también (aunque sea en mala calidad merece la pena) alguno de los conciertos que se tocaron durante la gira de presentación del álbum, allá por 1972. Así que aquí va esta joya, Live at the Wolverhampton Civic Hall, perteneciente al tour de presentación del Thick as a Brick. (Enlace al bootleg).






__________: Creando el disco :__________


Creando el Thick as a Brick, parte 1




Creando el Thick as a Brick, parte 2

______________________________________________________________



     
 Thick as a Brick (edición 40 aniversario)                   Wolverhampton bootleg, disc 1, 1972   

__________________________________________