jueves, 7 de noviembre de 2013

La guerra del volumen




¿Suena mejor un CD que un vinilo? Depende. Normalmente y si se aprovechasen al máximo las posibilidades que cada formato ofrece, un CD sonaría mucho mejor que un vinilo. Pero no es así. Y ¿por qué? Creo que este tema interesa a mucha gente (o debería interesarles) que disfruta de la música. También trata de ofrecer una explicación a la tontería de las remasterizaciones sin ton ni son. Y es que la inmensa mayoría de remasterizaciones digitales, lo único que consiguen es deteriorar cada vez más el sonido de un disco. ¿Porqué suena cada vez peor la música? La explicación que viene a continuación está extraída de diversos artículos de la red, sobre todo del blog TodoVinilo.

A veces uno se asombra de que discos de vinilo de los años 50 y 60 como por ejemplo las grabaciones de Blue Note (y eso que contienen cierta compresión) suenen tan bien como lo hacen. Y es que el secreto está en la forma en que se graban, y no en si es un vinilo o un CD. Importa mucho más la calidad de la grabación que el soporte sobre el que se graba.

La música que escuchamos hoy en día no es nada más que ruido con ritmo. Y esto no es así porque la música sea mala. Es así porque carece de rango dinámico. A continuación leeréis un texto escrito por Bob Speer. Una lectura totalmente recomendada para quien se sienta amante de la música y disfrute de ella más allá del simple acompañamiento musical. Pero, ¿qué es el rango dinámico?

Rango dinámico es la diferencia entre los sonidos más suaves y los más fuertes que podemos oir. O, por decirlo de otro modo, es la diferencia entre los sonidos más leves y más potentes en una grabación. El rango dinámico se mide en decibelios (dB). El rango dinámico típico para una grabación de cassette está alrededor de los 60 dB, mientras que en las grabaciones digitales actuales (CDs) puede alcanzarse un rango dinámico de 96 dB. Comparad esto con los 120 dB o más que se dan en las actuaciones en vivo. Cuando la música no tiene rango dinámico, pierde la pegada, la emoción y la claridad. Durante años, hemos intentado recrear las emociones de una actuación en vivo, intentando mantener un rango dinámico lo más amplio posible. Esto siempre ha sido difícil con la grabación analógica. Teníamos que situar las señales más débiles por encima del umbral de ruido, mientras manteníamos las señales fuertes por debajo del nivel de distorsión. Para evitar que las señales débiles quedasen enterradas en el ruido de cinta, había que grabarlas al mayor nivel posible. Y para evitar la distorsión de las señales fuertes, teníamos que comprimirlas, resultando en un rango dinámico reducido. A medida que pasaron los años, se hicieron muchas mejoras en la tecnología de grabación de cinta. Esto, junto con los sistemas de reducción de ruido, ayudó a mejorar el rango dinámico de las grabaciones, pero todavía existían limitaciones. Un buen día, asistimos al nacimiento de una nueva tecnología, llamada grabación digital. ¡Guau! Ahora, con un rango dinámico superior a 90 dB, nuestras grabaciones podían rivalizar con las actuaciones en directo. Bueno, en teoría. 

La industria musical tenía otros planes. En vez de usar esta nueva tecnología para tomar ventaja de su rango dinámico, la industria musical fue en la dirección opuesta. Decidieron que "más alto es mejor". De repente, nos encontramos en una carrera para ver qué CD sonaba más alto. Y la única manera de hacer que los CDs sonasen más alto era comprimir la señal más y más. Y aquí es donde estamos hoy. Todo el mundo intenta hacer que su CD suene más alto que ningún otro. La palabra que se utiliza para este proceso es "hot" (caliente). Sí, la música de hoy se graba "hot". El resultado neto: ruido con ritmo. 



 Nuestra música hoy en día no tiene vida. No hay emoción ni textura, y sin duda no hay razones para comprarla. Los jóvenes aceptan este sonido "hot" porque es todo lo que conocen. No se les ha mostrado la música que suena realmente "musical". No puedo creer lo que hemos hecho a nuestra música; de algún modo hemos permitido que la radio, con su respuesta en frecuencia y rango dinámico limitados, se haya convertido en el modelo de cómo deben sonar las cosas. Queremos que los CDs que compramos suenen como en la radio. ¿Qué ha pasado con la recreación de las emociones de un concierto en vivo? ¿Es posible que hayamos avanzado en tecnología, yendo hacia atrás en nuestra forma de pensar? No necesitamos tecnología digital para crear el sonido "hot"; podríamos haberlo hecho con las grabaciones analógicas, igual de fácil. 





Y para terminar un pequeño repaso al CD desde los 80 hasta la actualidad por medio de los discos de Iron Maiden. Se puede observar cómo a finales de los 90 la compresión comienza a ser excesiva, la nitidez, brillantez y detalle de los discos ochenteros no tiene nada que ver con la engorrosa producción de sus últimas obras.

Este vídeo explica (aunque en inglés todo queda bien claro) que es lo que se hace en las actuales remasterizaciones y porqué parecen sonar mejor. Aunque la verdad es bien distinta.



Extracto del blog de Stormy Mondays que nos detalla el problema y engaño de las remasterizaciones.

Si deseas más información sobre el tema puedes ojearlo en la wikipedia, aquí.





2 comentarios:

  1. Hola Mingus como estás, muy buen artículo. La verdad considero muy importante educar a la gente un pasito a la vez para lograr destronar de una vez por toda esta ridícula competencia por ver quien tiene el disco que suena más fuerte.

    Yo escribí al respecto en mi blog, hablé un poco de la historia y expliqué que es la guerra del volumen en términos coloquiales además hay una reseña gráfica mostrando como se ven exactamente las formas de onda de los discos arruinados por la guerra del volumen, también hay ejemplos de discos que tienen un gran rango dinámico.

    http://blog.7notasestudio.com/guerra-del-volumen-y-el-mastering/

    Soy Ingeniero en Sonido y me dedico a la mezcla y el mastering y es algo con lo que hay que lidiar diariamente. El cliente siempre tiene la razón pero hay que tratar de abogar porque tenga la razón pero estando informado de las consecuencias que sonar más fuerte que los de al lado puede tener en cuanto a la degradación de la calidad de su música.

    Muy buen artículo y muy buen blog. Te mando un saludo y voy a estar pasando más seguido porque hay cosas muy interesantes.

    Jorge

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    1. Hola Jorge,
      Perdona que no te contestara antes, pero últimamente no puedo dedicar el tiempo que me gustaría al blog, espero retomarlo en breve.
      Me ha gustado mucho tu artículo y también las comparativas de sonido entre discos. Las grabaciones de hoy en día deberían sonar mucho mejor y sin embargo no es así. Los discos de los 50 y 60 de Blue Note suenan geniales, incluso con cierta compresión en algunas.
      Saludos

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